Han muerto más de 100 personas en Bombay tras una serie de brutales atentados terroristas encadenados. Más de 300 personas han resultado heridas y hay decenas de personas retenidas -entre ellas dos españoles- en un hotel de la ciudad india. Sin embargo, desde ayer a estas horas, sólo vemos el rostro de Esperanza Aguirre en los telediarios; sólo vemos el nombre de la presidenta de la Comunidad de Madrid en los titulares de los diarios impresos y digitales.
La noticia es que la presidenta ha salido ilesa; la noticia es que fue evacuada de urgencia y ya está en Madrid; la noticia es que ha vuelto a tener suerte tras el episodio helicopterístico con Rajoy; la noticia es que salió de allí descalza, pisando charcos de sangre; la noticia es que ahora Esperanza no piensa salir de casa por estas fechas y va a poner un antideslizante en la ducha de su casa.
Ya basta de frivolidades. Me alegro sinceramente de que la señora haya salvado su pellejo de nuevo, pero me gustaría que los diarios y las televisiones -que se mantienen con la publicidad de los productos que todos compramos- ofrecieran de una vez por todas una información de calidad.
Me gustaría no tener que volver a pasar más media hora buceando por Internet para encontrar un artículo digno de ser leído.
PD. Os dejo con una foto. Como podéis ver, es un charco de sangre. Puede que incluso más grande que el que han pisado los pies descalzos de Aguirre. El charco no es de Bombay. Se produjo tras uno de incontables atentados terroristas que se han sucedido en Irak desde que en 2003 el ‘eje del bien’ -donde se encontraba el partido de Esperanza- decidió invadir el país para acabar con el terrorismo y encontrar las armas de destrucción masiva.
