Almudena Grandes - El País, 8 de junio de 2009

Ya está, ya pasó. Así, como un niño enfermo, acariciado por su madre al emerger de la fiebre, deben sentirse hoy nuestros líderes. Ya está, ya pasó, ya terminaron estas elecciones tan engorrosas, que a ellos les han interesado menos que a nadie. Hoy ya pueden salir a la calle, jugar con sus compañeros a apedrear a los de enfrente, sin tener que acordarse de decir de vez en cuando la palabra Estrasburgo, con lo difícil que es pronunciarla bien, encima. Por eso, han preferido atrincherarse en términos más castizos, que si la crisis, que si el empleo, que si el paro, que si el sastre, que si los espías, que si el impuesto de matriculación, que si tu plan no funciona, que si pues anda que el tuyo, que si estoy contigo, Paco.

Ha sido una campaña bochornosa, como un ensayo de elecciones generales representado por actores aficionados, que balbuceaban con un chicle en la boca sin haberse aprendido el papel. Ha sido ineficaz, irresponsable, casposa y tristísima. Habrá costado un dineral, pero eso es lo de menos. Cada vez resulta más difícil creer en Europa, esa Arcadia feliz a la que los españoles que llegamos a conocer el franquismo, aunque fuera de refilón, mirábamos como a la patria del progreso y la razón, de la civilización y las libertades. A la que miramos después como un contrapoder universal, capaz de sostener el concepto de la sociedad del bienestar frente al neoliberalismo caníbal de Estados Unidos. A la que ahora es mejor no mirar, para no ahogarse en el intento de divisar el fondo de su infinito ombligo.

Ya ni siquiera consuela hablar de la Europa de los mercaderes, porque lo que pasa va mucho más allá de la economía. Europa cansa, porque está cansada. Europa aburre, porque está aburrida. Europa, aquella doncella seducida por un dios, se ha convertido en una vieja repintada, adicta al botox y a los rayos UVA. Y da pena verla.

 

… y propone de nuevo a Jaime Mayor Oreja como candidato del PP a las elecciones europeas. Contenta así al nucleo duro de su partido, probablemente acorbardado por la fuga de votos del PP a UPyD en los próximos comicios europeos. La elección de Mayor Oreja, el hombre que definió el franquismo como “una situación de extraordinaria placidez”, desenmascara al moderado y centrista Rajoy.

 

Leído en ElConfidencial.com:

A falta de seis meses para la votación, y cuando la mayoría de los partidos ni siquiera ha decidido qué candidatos encabezarán sus listas, Alfredo Pérez Rubalcaba se ha puesto manos a la obra, empezando por la impresión de las papeletas electorales, que serán confeccionadas por la empresa que presente la mejor oferta en el concurso convocado por su departamento. Interior ha encargado nada menos que 1.250 millones de papeletas, por las que desembolsará la más que considerable cifra -más aún en tiempos de crisis- de 6,5 millones de euros. [...] Pero, ¿acaso son “necesarios” 1.250 millones de papeletas si, en el mejor de los escenarios de participación, sólo se utilizarán 20 ó 25 millones?

La explicación es tan ilógica como absurda, a juzgar por los cálculos efectuados por Interior y plasmados en el documento de convocatoria del concurso. La Dirección General de Política Interior, responsable de todo el proceso, prevé que a las europeas de 2009 se presentarán 35 candidaturas de otras tantas formaciones políticas -en 2004 fueron 31-, y que el censo electoral ascenderá a 35,8 millones de ciudadanos. A partir de ahí, las cuentas se vuelven tan simples como surrealistas: Interior multiplica 35 (candidaturas) por 35.800.000 (electores), y el resultado es, en efecto, 1.250 millones (de papeletas).

Blog directamente conectado con los neurotransmisores de Javier Arabit: ciudadano español de 26 años, vinculado profesionalmente a la cultura y constantemente preocupado por discernir la línea que separa la realidad de la ficción. A veces, Javi suspira, y murmulla para sí: "Qué azul está este patio, qué rojo mi rubor..."(já3)